lunes, 30 de julio de 2012

Cierta nube pasajera


Así era la mujer de su vida
hermosa mujer rubia,
amaba su sonrisa y sus ojos
y su piel de porcelana
y sus manos de niña
y su libertad.

Así el entregó su amor a cuentagotas
palabra tras palabra en cada carta
beso tras beso en cada noche
le juró amarla hasta dejar de respirar
le juró ser la única mujer en su mugroso universo
solo ella

Así el tiempo los ató y les dio años juntos
les enseño a darse amor sin medida
les entregó miles de bellos recuerdos
montones de fotografías de portadas
viajes, sonidos, canciones.
Bellas canciones.

Y así como todo empezó, todo un día murió
y yo supe de su historia
y supe enseguida, que nunca fui su inspiración.
Aunque se conjugue en muchos tiempos
y se escriba esta nueva historia
bajos los cimientos de miles de nubes rotas